
Limpieza de la línea textil con luz UV
La mayoría de las personas piensan que las lámparas UV deberían utilizarse en laboratorios estériles, pero en realidad son muy útiles en el lugar de producción. Utilizamos lámparas UVC para eliminar bacterias y hongos desde el momento en que llegan las fibras crudas hasta que la prenda está lista para ser empaquetada. Esto evita ese olor desagradable y previene que la tela se dañe antes incluso de salir del edificio. En esencia, es como tener un seguro para el control de calidad.
Potencia y detalles técnicos
Hemos dedicado mucho tiempo a ajustar estos dispositivos para lograr la longitud de onda óptima: 253,7 nm, donde realmente ocurre la esterilización. Las antiguas lámparas de vapor de mercurio consumían mucha energía. Hoy en día, las hemos reemplazado por tubos de cuarzo recubiertos de fósforo. Se obtiene el mismo efecto de limpieza, pero la factura de electricidad no aumenta. Es una solución ganar-ganar.
Algo importante a tener en cuenta: La velocidad de la línea de producción también es importante. Si la cinta transportadora funciona a alta velocidad, se necesita más potencia por metro. De lo contrario, la tela se mueve demasiado rápido y la luz no puede cumplir con su función. La mayoría de nuestros sistemas están diseñados para funcionar 24/7 sin problemas.
El aspecto técnico
El secreto está en el vidrio. Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio barato absorbe la luz UV, lo que significa que menos energía llega a la tela. También hemos dejado de usar conexiones eléctricas complicadas. Ahora utilizamos bases tipo G13 o con sistema de bloqueo giratorio. Si una lámpara se quema, basta con reemplazarla sin necesidad de llamar a un electricista o reconectar todo el sistema.
Un consejo final: Asegúrese de que su balastro sea compatible. Si no lo es, las luces parpadearán y tendrá que reemplazar las bombillas con mayor frecuencia de lo necesario.
La realidad en el lugar de trabajo
Estas máquinas no son algo que se pueda dejar funcionando sin más. Las fábricas textiles están llenas de polvo. Ese polvo se acumula en los tubos de cuarzo y bloquea los rayos UV, lo que reduce la eficacia de la esterilización. Es necesario limpiarlos regularmente con alcohol isopropílico.
Otro consejo: Tenga cuidado con los plásticos. La luz UV es muy dañina para ellos. Si la carcasa de la máquina no está hecha específicamente para resistir la luz UV, el plástico se volverá frágil y comenzará a agrietarse. Es molesto, pero es mejor saberlo ahora que esperar a que la máquina se dañe en seis meses.